1992 Libros de Tierra Firme
ISBN 978-654-321-5
Estamos frente a una escritura que no deja indiferente. Es, por momentos, desaforada, y siempre desgarrada, provocativa, tensa. No hay piedad para sí misma en la voz que la urde; los deslizamientos hacia una ternura contenida, una blandura eventual, no pasan la primera página. El resto s duro, disímil, deliberadamente inarmónico, como escrito a salto de mata, en una huida o cacería. Es decir, como se puede, en momentos de peligro y al correr de la vida.
Estamos frente a un texto de alta temperatura, doloroso y curativo, que concluye en la aceptación de la propia identidad, del propio tiempo, del propio mundo. De la condición femenina que habla desde la escritura con naturalidad implacable y violenta: sin pudor, pero también sin exhibicionismos.
María Rosa Lojo
El amor
es el único hilván
que puede unirme al mundo