2013 Editorial Palabrava
ISBN 978-987-27901-7-2
Reportaje de Milli López para diario El Litoral
—En tu obra es indudable que las mujeres son protagonistas, y esta novela no es ajena a eso.
—Me gusta el universo femenino, soy parte de él y lo conozco a fondo. El mundo de las mujeres es
riquísimo, tiene miles de facetas sutiles y a la vez profundas, es fascinante y misterioso; esto es lo
que trato de analizar y ver en mi escritura.
—¿Cómo construís el perfil de las mujeres de :salir de cacería?
—Esta novela me costó años de trabajo, para escribirla y delinear los personajes (y no sólo los
femeninos). Sabía la historia que quería escribir, pero no cómo decirla ni cómo terminarla. Una
prima que vive en EEUU me dio la punta al hablarme de una mujer, intérprete, con interesantes
relatos y una vida de novela (como casi todas las vidas). Pero me faltaba aún otro personaje, que
llegó mucho más tarde, Regina. Y me seguía faltando el final... Mis mujeres, en su mayoría, tienen
una gran fortaleza, y aunque expongan sus debilidades y miedos, siempre van hacia adelante.
Además, confían plenamente en sus amigas (y a veces en sus amigos), porque la amistad y la
solidaridad, son valores primordiales para ellas.
—¿Qué lectura entre líneas te interesa que se vea?
—Hay muchas cosas no explícitas que me encantaría sean develadas. Y diferentes líneas que cruzan
la novela en varias direcciones… pero ese es un descubrimiento que cada lector o lectora deberá
hacer por su cuenta. Solo agrego esto: cuando comencé a escribirla quise que fuese esperanzada,
que te dejara una sensación de que siempre puede haber algo más y mejor…no sé si esta logrado,
pero juro que lo intenté.
—Lo "erótico" está muy presente en la historia, ¿cómo lo abordás? ¿Creés que se ha constituido en
una tendencia de los últimos tiempos en la literatura argentina?
—El erotismo es parte de la vida y una parte muy significativa, por eso siempre me interesó, no
porque se haya puesto de moda en estos últimos tiempos y no sólo en la literatura argentina.
Mientras yo la escribía estaba de moda la novela policial. Es todo un desafío narrar lo erótico y no
caer en lo pornográfico o en lo chavacano. Lo erótico tiene poesía, y muestra y no muestra a la
vez. Pero más allá del erotismo creo que, :salir de cacería, es una historia de amor… o varias
historias de amor. Y queda sobrevolando la idea, ¿puede el amor salvar al género humano? ¿hace
falta algo más? ¿y qué sería ese algo más?
—El poder es otro concepto que está presente. ¿Cuáles son esas relaciones de poder ligadas a las
relaciones de género?
—El poder y la utilización de ese poder, es algo muy interesante para trabajar. ¿Quiénes lo ostentan?
¿Cómo? ¿Por qué lo hacen valer? ¿Qué rol tenemos las mujeres? Hasta hace muy poco teníamos
casi un único poder, el de “entrecasa”… pero ¿ahora? Creo que –en general- el poder tiene algo
nocivo dentro de sí, que corrompe lo que toca y en primera instancia al que lo posee. Si querés
edificarte como una persona de bien, a mi entender, tenés que ir hacia el lado contrario.
—¿Qué significa esta novela para tu carrera, ya que es la primera vez que abordás el género?
—La novela es un género maravilloso, un universo en sí mismo. Pero para llegar a él necesitas
muchísimo más que estar inspirada. Hay que trabajar mañana tarde y noche sobre la misma
obsesión. Y esto es complicado, no sólo por el tiempo que te demanda sino también por el
despliegue interno de los personajes y la forma adecuada que deberás conseguir para sostenerla.
Hay algo que para mí es fundamental en una novela: que te mantenga en vilo hasta el final. Si
logras eso, lográs mucho. Tengo otras novelas, que están en permanente corrección desde hace
décadas, y que yo misma aún no les doy el ok.
—¿Cómo sabés cuando lo están?
—Doy a leer mis trabajos. La mirada del otro, de la otra, te aporta lo que ya no estás viendo por la
cercanía de tu propia obra. Soy fanática de los buenos talleres literarios. Jamás lo sabemos todo,
nunca me siento totalmente preparada, siempre hay alguien que puede darte una opinión mejor,
que sabe más que vos. Mi consigna es aprender cada día.
—¿Creés que has construido a través de tu obra un estilo definido? ¿Pensas en un corpus, del cuál
esta novela es parte?
—Es lo que intento. Mis personajes principales mutan en secundarios en otros escritos o viceversa.
Hay claves a descubrir. Y no sólo en la novela y los cuentos, también toca mi poesía. Para darte un
ejemplo: un personaje secundario de :salir de cacería, es la hermana del personaje central de La
Tigra, otra de mis novelas; o Federico y Paloma, personajes de ésta, también los son de varios
cuentos. Quiero decir que mi universo escritural intenta ser un todo y a ese todo deseo ponerle un
estilo, mi marca.
Comentarios del libro
La narración se mueve con precisión, en ese laberinto novelesco, con idas y vueltas
en el tiempo y en los espacios. El erotismo en la pareja que a todas luces muestran
la sensibilidad femenina, muy diferente de la masculina, y que no es muy frecuente
hallar en escritoras.
La “regeneración” espiritual de una de las protagonistas, tras el ejercicio de la
filosofía oriental de la mano de un hindú, apaciguan enfermedades de la carne, que
sólo pueden ser atemperadas por una internalización equilibrada de lo interno.
Lenguaje rico en bellas y líricas descripciones de paisajes tanto de Santa Fe como
del Canadá. Y un ejemplo de lirismo es la bella página final, una de las mejores del
libro, que abrocha el desenlace con un canto a la amistad femenina dejándonos
ante un final abierto. Uno de los logros de la novela.
Olga Zamboni
Las mujeres amarán esta novela, todo aroma de mujer, de mujer que gusta del
macho, que lo sueña, que lo tritura en mil detalles para tragáselo y que se le quede
para siempre. La pasión erótica descripta en cien variantes que rodean a un solo
hombre tiene el Efecto Facundo, la novela de Sarmiento. De tanto narrar a
Facundo, sus barbaridades y hazañas, se lo engrandece. Muchas mujeres, luego de
leer la novela, buscarán en el mapa La Falla para encontrar a Federico, y que las
haga sufrir de la misma manera después de darles un año de amor que supera sus
fantasías más ardidas.
La descripción de la complementaria (Amelia) es perfecto, y le da al relato un final
brillante y tan ajustado a la realidad de la complementaria, que impacta: viene a
salvar a su psicópata, a aquél que la partió en dos, le mostró lo indemostrable por
ningún otro varón, y la dejó desangrándose. El juego perverso Señora – Federico
está dibujado con arte. Se descubre la trama oculta y se ve con claridad cuál es el
juego: como un foco que ilumina la parte del escenario que se trata de ocultar pero
que ahora no queda otra alternativa que mirarlo crudamente.
La parte de la hospitalización, es la turbulencia que hay que pasar para llegar al
final del viaje: la sufrida maduración de la crisálida.
Federico será amado; mentiroso, manipulador, seductor como ninguno, será
perdonado por todos sus pecados por las humedecidas lectoras que lo terminarán
viendo como un instrumento de una psicópata insaciable de poder; como la
marquesa de Merteuil usó al vizconde de Valmont.
Hugo Marietán
(especialista en psicopatía consultado para escribir :salir de cacería)